HISTORIA

LOGIA LAUTARO FUNDADA EN 1812 U

Una mayoría de historiadores coinciden en que a fines del siglo XVIII el venezolano Francisco de Miranda fundó en Londres una logia llamada la “Gran Reunión Americana”. Su objetivo era conspirar secretamente a favor de la independencia de los virreinatos españoles y convertir su sistema político bajo el sistema republicano. Esta que supuestamente obedecía a la Gran Logia de Londres, se expandió luego a España tomando el nombre de la “Sociedad de los Caballeros Racionales”. San Martín, O’Higgins y casi todos los próceres de la independencia americana habrían pertenecido en algún momento a ellas o a sus sucesoras.

Se sabe de la Gran Reunión Americana por un intento de memoria que escribió Bernardo O´Higgins a su regreso de Europa. En ella la señala específicamente y se conoce gracias al historiador Ernesto de la Cruz que publicó un epistolario de éste en 1920. El documento reza en la parte correspondiente: “La paz de Europa con la Francia, por los tratados de Basilea, y la guerra de aquella con Inglaterra, presentaron un nuevo teatro lisonjero a las meditaciones de Miranda, porque se esperaba esta circunstancia para dar principio a las operaciones; partió O’Higgins para España con los planes convenidos en Londres con los americanos del sur (1799), Bejarano, Caro… y otros, con los planes que presentó a su ingreso a la península, a la Gran Reunión Americana, reservando para la comisión de lo reservado de ésta lo más secreto y que no se podía revelar al común de la Gran Reunión…”.

La Gran Reunión también es mencionada en los escritos de Aymé Bonpland y Alexander Von Humbolt, destacados científicos de la época. Estos personajes empatizaron con la causa de la independencia americana y fueron activos defensores de ella. Es interesante rescatar entonces que se trataba de una sociedad en parte secreta y con diferentes niveles de acceso funcionando en Cádiz casi diez años antes que su sucesora en el mismo lugar.

Sobre la labor en Europa en pos de la independencia de los territorios americanos, existen antecedentes que ubican a Londres como un centro de reuniones secretas importante. También se conoce la relación permanente que existía entre la capital británica y Cádiz con el mismo propósito. Una interesante referencia al respecto es la obra de Juan A. Domínguez la que reúne la correspondencia entablada durante 1814 y 1815 entre Ayme Bonpland con los rioplatenses Manuel de Sarratea y Vicente Pazos Silva, el neogranadino Francisco Antonio Zea, el novohispano Servando Teresa Meir y el venezolano Manuel Palacios. La obra se denomina “Londres, Cuartel general de los patriotas de la emancipación americana”. Por otro lado, se sabe de la relación expresa de Servando Meir con la Sociedad de los Caballeros Racionales ya en 1811 por lo que se asume que los principios que en ella se sustentaban se compartían. Sin embargo existen antecedentes bastante anteriores que se refieren a la gran labor realizada por Francisco de Miranda en Europa entre 1783 y 1810. Entre los aspectos más importantes se destacan sus relaciones con el gobierno británico y la firma de un convenio en 1797 para recibir apoyo para la independencia de América del Sur.

La Logia Lautaro fue una organización secreta con un objetivo muy claro: la independencia americana ante el poder español. Sus integrantes fueron actores determinantes en la historia del continente. La Logia Lautaro fue una organización fundada en 1812 por revolucionarios hispanoamericanos, principalmente argentinos y chilenos, con el objetivo de coordinar acciones para el establecimiento de la independencia de las colonias españolas en América y, sobre la base de los principios del liberalismo, establecer un sistema de gobierno republicano y unitario. La Logia Lautaro era una rama de la llamada Logia Gran Reunión Americana o Logia de los Caballeros Racionales, fundada por el prócer venezolano Francisco de Miranda en Londres el año 1798. Dentro de los principales miembros de la Logia Lautaro se encuentran algunos de los principales Libertadores del Cono Sur americano, como los rioplatenses José de San Martín y Manuel Belgrano, así como los chilenos Bernardo O'Higgins y Ramón Freire.


Paso de los Andes. Óleo de Julio Vila y Prades . Museo Histórico y Militar de Chile.

Franc-Masoneria

En marzo de 1812, José de San Martín llegó en una fragata desde Europa hasta Buenos Aires, l o acompañaba, entre otros compatriotas, el alférez Carlos de Alvear. En Buenos Aires el Triunvirato ocupaba el gobierno, y los recién llegados no demoraron en fundar una filial de la Logia de los Caballeros Racionales en sus tierras. Denominaron a la misma Logia Lautaro.


Lautaro

El nombre de la filial americana llevaba el nombre Lautaro por un cacique araucano que se sublevó contra los colonizadores en el siglo XVI. Esta denominación fue propuesta por San Martín, ya que Lautaro simbolizaba justamente la lucha de la organización: la liberación americana.

El toqui Lautaro, héroe de la guerra de Arauco e inspiración para los Libertadores de América. En 1807, el venezolano Francisco de Miranda fundó en Cádiz y Madrid filiales de los Caballeros Racionales. La primera filial de la logia se estableció en Cádiz (España) en el año 1811, con el nombre clave de Logia Lautaro, haciendo referencia al toqui o caudillo mapuche Lautaro,1 quien lideró la resistencia contra los conquistadores españoles en la Capitanía General de Chile en el siglo XVI y ayudó así a mantener parte de la Araucanía independiente de la corona española hasta la ocupación del territorio tres siglos más tarde por el ejército chileno. Estaba inspirada en su organización en las logias de la masonería y en su inicio fue dirigida por José de Gurruchaga. Entre los miembros principales que participaron en esta sociedad se destacaron:

  • Carlos María de Alvear (rioplatense)
  • Bernardo O'Higgins (chileno)
  • José de San Martín (rioplatense)
  • Tomás Guido (rioplatense)
  • José Cortés de Madariaga (chileno)
  • Julián Álvarez (rioplatense)
  • Bernardo Monteagudo (rioplatense)
  • José Antonio Álvarez Condarco (rioplatense)
  • Juan Enrique Rosales (chileno)
  • José Matías Zapiola (rioplatense)

¿Cómo fue la primera filial en Buenos Aires?

Fue secreta, y de su creación se encargaron José de San Martín, Carlos de Alvear y Julián Álvarez. Al llegar desde Europa, se unieron a la Sociedad Patriótica, que perseguía los mismos objetivos. No tenían un domicilio fijo, sino que llevaban a cabo sus reuniones en distintos domicilios de los miembros. También, se dice que el punto de encuentro era un local frente al Convento de Santo Domingo.

¿Qué se necesitaba para afiliarse a la Logia Lautaro?

No cualquiera podía integrar la Logia Lautaro: era necesario ser americano y jurar luchar por la independencia. Además, ya que los miembros de Lautaro eran masones, esta agrupación copiaba la estructura masónica. El sistema masónico, en efecto, garantizaba la protección y el anonimato que los miembros de la logia pretendían. Esto les permitió realizar los complots necesarios para luchar contra el poder central español. Muchos integrantes de la Logia Lautaro fueron jóvenes americanos, destacados y prominentes, que se encontraban en Europa, y que fueron reclutados por otros miembros.


Relación con la masonería

Según el historiador argentino Emilio Corbière, la masonería llegó al Río de la Plata a finales del siglo XVIII, influida por los masones españoles y no por los ingleses como se ha creído. Cuando José de San Martín, Carlos de Alvear y otros patriotas llegaron a Buenos Aires en 1812, la Orden ya estaba implantada: existía la Logia Independencia en 1795 y en 1810 se estableció una homónima, presidida por Julián Álvarez, la cual se llamó Logia de San Juan, y suministró los elementos básicos para la Lautaro. Las Lautarinas fueron logias masónicas operativas (en oposición a las especulativas) pero no en el sentido tradicional del término (es decir, ligada a los gremios de la construcción), sino con objetivos revolucionarios, además de simbólicas; de ahí el error de muchos autores, incluso masónicos, que permitió generar fábulas al respecto.

José Stevenson Collante, por su parte, afirmó que en este proceso revolucionario, gran parte de sus miembros tenían la doble investidura de masones de Logias Regulares Universales y de Masones de Logias Patrióticas Revolucionarias Americanas.

Según el reputado autor masónico Albert Gallatin Mackey, la Logia se compondría de dos cámaras: la masonería simbólica o azul, que constaba de los tres primeros grados, y la masonería superior o roja, compuesta de los grados 4° y 5°, Rosa Cruz y Kadosh, respectivamente, de acuerdo a la terminología masónica.

Esta cámara o sección fue denominada por San Martín como Gran Logia de Buenos Aires, y fue la que actuó en política prescindiendo de la Lautaro, la cual no intervenía para nada en las deliberaciones de aquella. Por lo tanto, no se trataría de uno, sino que serían dos organismos autónomos, aun cuando guardaran entre sí una estrecha relación. Entre los miembros principales que participaron cobraron notoriedad:

  • José María Caro, de México
  • Bernardo O'Higgins, Ramón Freire y Juan Mackenna, de Chile
  • Juan Pablo Fretes, de Paraguay
  • José de San Martín, Carlos María de Alvear, Bernardo de Monteagudo, Gervasio Posadas y Tomás Guido, de las Provincias Unidas del Río de la Plata (Argentina)
  • José Cortés de Madariaga (sacerdote chileno, prócer de Venezuela)

  • La "Gran Logia" o "Logia Ministerial"

    Tras la caída de Carlos María de Alvear, la Logia Lautaro perdió influencia pero cobró nuevo impulso con el nombramiento del nuevo Director Supremo, Juan Martín de Pueyrredón. Él fue quien reorganizó la Logia Lautaro con el nombre de "Gran Logia" o "Logia Ministerial" y la puso a su servicio. Esta nueva logia fue dirigida por el director Supremo Pueyrredón, su ministro Gregorio García de Tagle y el general Tomás Guido, amigo y confidente de San Martín.

    La Gran Logia brindó su apoyo incondicional al Director Supremo y al Congreso de Tucumán y fue el principal puntal del Plan Continental que llevó a cabo el general de San Martín y el Ejército de los Andes para culminar la Guerra de la Independencia de Chile, que había caído nuevamente en poder de los realistas, restaurar el gobierno independentista y poner fin al dominio español en el Virreinato del Perú, el principal centro de poder español en América del Sur. La influencia de la Logia porteña se extendió de a poco entre otros países sudamericanos, fundándose varias filiales. La logia fue disuelta en el año 1820 por diferencias políticas entre el Directorio porteño y el general San Martín. El gobierno había encargado a San Martín, mientras este se encontraba preparando la expedición al Perú, marchar con su ejército contra las tropas de los caudillos federales, sublevados en el litoral del país. Pero San Martín se negó, aduciendo que no toleraría el "derramamiento de sangre entre hermanos". Ante esta negativa, el Directorio decidió disolver la logia, proceso que fue completado poco después de la Batalla de Cepeda, que produjo la finalización de las autoridades nacionales y el comienzo de la Anarquía del Año XX.


    En Santiago de Chile

    La principal misión de la Logia Lautarina era establecer gobiernos independientes en América Latina. Dado su carácter de organización secreta ayudó a coordinar y establecer contactos entre muchos de los líderes de la independencia de Chile y Argentina. Asociados destacados de la logia fueron Bernardo O'Higgins y José de San Martín. O'Higgins fue el autor de la Constitución Matriz de la Logia Lautaro establecida en el país trasandino. El contacto entre la Logia Lautarina chilena y sus filiales en Argentina fue posible gracias al mariscal de campo de San Martín, José Antonio Álvarez Condarco. La Logia Lautaro de Santiago de Chile fue instalada el 12 de marzo de 1817, después del triunfo de los patriotas en la Batalla de Chacabuco. Tuvo filiales en el Perú, Bolivia y Uruguay. Actualmente se discute si fue la Logia Lautarina la que planeó el fusilamiento de los hermanos Carrera (Juan José y Luis) en Mendoza y el asesinato de Manuel Rodríguez en Til-Til, ambos eventos ocurridos en 1818, y en los cuales se vio involucrado Bernardo de Monteagudo, miembro de la Logia.2.


    Los miembros más importantes de la filial chilena fueron:
    • Bernardo O'Higgins
    • José de San Martín
    • Tomás Guido
    • Antonio González Balcarce
    • José Ignacio Zenteno
    • Juan Gregorio Las Heras
    • Ramón Freire
    • Manuel Blanco Encalada
    • Miguel Zañartu
    • Ramón Arriagada
    • Camilo Henríquez González
    • José Antonio Álvarez Condarco
    • Hipólito de Villegas3
    ¿CÓMO SE DISOLVIÓ LA LOGIA LAUTARO?

    La Logia Lautaro no fue imperecedera; por el contrario, en el año 1820, a causa de diferencias de tipo políticas entre José de San Martín y el Directorio porteño, esta agrupación acabó por disolverse. Mientras que el gobierno había ordenado a San Martín ir en contra de las tropas de caudillos federales que comenzaban a levantarse en el litoral argentino (región comprendida por las provincias de Santa Fe, Chaco, Formosa, Entre Ríos, Corrientes y Misiones), el general decidió llevar a cabo su expedición al Perú. Por este motivo, el Directorio decidió la disolución de la Logia Lautaro.



    Referencias

    (1)Roberto Arancibia Clavel, doctor en Historia por la Pontificia Universidad Católica de Chile y Magíster en Ciencias Políticas.

    Porcel, Roberto Edelmiro: "La araucanización de nuestra pampa", Buenos Aires, 2007, página 15.

    El teniente Antonio Navarro, autor material del asesinato de Rodríguez, acusó a Monteagudo de dar la orden; Justo Abel Rosales, Los restos de Manuel Rodríguez, Recopilación de todas las piezas que componen el expediente formado por el comité popular para identificarlos, Imprenta B. Vicuña Mackenna, p.57, Santiago, 1895.

    Según Cutolo, Vicente Osvaldo (op. cit. p. 668), y Lappas, Alcibíades (op. cit. p. 399).

    imagen José de San Martín y Bernardo O'Higgins, miembros de la Logia Lautaro, durante el Cruce de los Andes, que permitiría consolidar la independencia de las nuevas repúblicas del Cono Sur.

    Miranda en La Carraca es un lienzo pintado por Arturo Michelena en 1896 con motivo de cumplirse ochenta años de la muerte de Francisco de Miranda, acaecida el 14 de julio de 1816 en la prisión de La Carraca, en España.1​2​ El artista presentó su cuadro el 18 de julio de 1896 en el Teatro Municipal de Caracas. En ese acto el presidente Joaquín Crespo le entregó una medalla a Michelena por haber sido ganador de varios premios en Francia. El cuadro fue adquirido por la nación por 40 000 bolívares El lienzo se halla actualmente en la Galería de Arte Nacional en Caracas. Tanto la técnica como el estilo encajan en lo que se ha llamado el Academicismo venezolano.
    • El nombre de la filial americana llevaba el nombre Lautaro por un cacique Mapuche que se sublevó contra los colonizadores en el siglo XVI. Esta denominación fue propuesta por San Martín.